17 feb. 2014

Señor Aback .-



El Señor Aback caminaba siempre mirando hacia atrás. Era una extraña manera la suya de cuidarse de no tropezar.

- Es que si ya recuerdo el camino y lo aprendo de memoria, no daré ni un paso en falso en toda mi trayectoria.- se decía, mientras su vida circular recorría.

El Señor Aback actuaba siempre con cautela, analizaba cada posibilidad que la vida le daba basándose en cosas en su vida ya pasadas. Muy práctico sin duda, pragmático y de fuerte estructura.

Lo que el Señor Aback no sabía: Es que el camino de la vida es cambiante y uno no puede evitar que le pasen cosas imprevistas, salvo que camine hacia adelante mirando atrás a cada instante. 

Claro, que así, se pierde uno de la vida una buena buena parte.

El Señor Aback con su modo de caminar no atendía las novedades del día, estaba encerrado en las experiencias de su vida y no dejaba entrar en ella ninguna cosa mas.

- Nada nuevo puede pasar, porque yo todo lo que veo es igual.- Se decía, mientras tomaba su té del medio día.

Ni una sorpresa, ni un cambio, nada. Todo en su vida era como agua estancada.

- Esto ya lo he visto antes. Esto será como aquello igual. Ese tipo de persona siempre se comporta mal.

Qué curiosa y redonda era la vida del Señor Aback, quien por no tropezar paseaba, una y otra vez por el mismo camino mirando hacia atrás.

No hay comentarios: