15 oct. 2013

Liado muy liado .-



Liado muy liado era un tipo que andaba siempre muy ocupado. Atareado con mil y un recados. De arriba a abajo y de lado a lado.

Le gustaba a Liado muy Liado tenerlo todo previamente muy bien programado antes de actuar y eso ya sabemos lleva un tiempo innecesario en la vida, que corre deprisa, termina y no avisa.

Aún así Liado muy Liado pasaba el tiempo haciendo y deshaciendo en su mente y luego la realidad le sorprendía de repente, porque al final son los demás los que deciden qué se hará o no se hará y contra eso por mucho pensar no puede uno luchar.

Pobre Liado muy Liado, por no querer hacer las cosas sin meditar, al final le salía todo un poco fatal.

Liado muy Liado no quería nada más que evitar equivocarse, pero eso amigos es perder un poco el poco tiempo, porque los humanos actúan normalmente sin hacer caso a su corazón, ni pensar en sus sentimientos, por eso todo termina siendo un desacierto.

Liada muy liada era una mujer pausada, que en apariencia no hacía nada de nada, pero quien tenía la cabeza siempre bastante enmarañada de cosas diversas.

A Liada muy Liada le encantaba pasar las horas mirando las hojas de los árboles mecerse al compás y uno de sus juegos preferidos era adivinar cuál de ellas caería primero al ver el otoño llegar.

Liada muy Liada sin embargo actuaba con el corazón, a pulso e impulso pues aunque pausada, sabía bien, que el tiempo pasa una sola única vez.

Un gran gran día Liada muy Liada con su cabeza bien alzada miraba un enorme castaño cuando el Otoño despuntaba. Miraba y miraba una de sus ramas para ver si efectivamente la hoja número veintitrés caía justo a las seis.

Ah no os conté!! A Liada muy Liada su paciencia infinita le venía de retratar cosas exquisitas. Así que efectivamente la hoja cayó a las seis, justo cuando Liada muy Liada tenía preparada su cámara con la luz adecuada.

A esa misma hora, en ese mismo lugar vino a tropezar Liado muy Liado, con tan poca mala suerte que cayó justo al lado de la cámara de Liada muy Liada.

- ¿Se encuentra bien?.- Preguntó Liada muy Liada ya con la cabeza agachada.

- Pues no sabría qué decirle, no tenía esto previsto y ahora no sé si caí o me tiré. Déjeme que lo piense y le diré.- Respondió Liado muy Liado completamente desconcertado.

- No se preocupe. Seguro que está usted bien. Es que las hojas resbalan pero no pasa nada, ya ve.- Le dijo Liada muy Liada mientras lo levantaba.

- Que las hojas resbalan lo sé bien y por eso este calzado adecuado compré, mire. Por eso no entiendo cómo ha podido ocurrir este desatino.

Liada muy Liada quedó encantada de encontrar semejante personaje simpático y desconcertante, así que sonrió y resolvió:

- A veces las cosas pasan sin más, no podemos evitarlas, simplemente tienen que pasar. ¿Le invito a un café y me cuenta quién es usted?.

Y así comenzó una gran conversación sencilla, divertida y simple entre dos personas...en apariencia liadas muy liadas.


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