20 jul. 2013

Bueno Muy Bueno .-



Bueno Muy Bueno era un niño tierno, sensible (muy sensible) y despierto, que pasaba los días frente a la ventana observando el mundo acristalado y plano.

A Bueno Muy Bueno le asustaba a veces ver la cara cargada de los que por su ventana vislumbraba, ¿qué les pasaba? se preguntaba. ¿Por qué son tan grises? ¿por qué tanto enfado? ¿por qué nadie tiene a nadie a su lado?.

Bueno Muy Bueno creció con todas esas preguntas por contestar, su mamá ninguna respuesta le quería dar, puesto que es bien sabido que cada uno en la vida sus propias respuestas debe encontrar.

Llegó Bueno Muy Bueno a la edad adulta sin respuesta final hasta que un buen buen día optó por cambiar la vida que veía detrás del cristal. 

Cansado de mirar el mundo tan raro, optó por tomar sus mejores cartas en la mano para darle relieve a ese plano mundo frío como la nieve.

- Todo esto es absurdo! Voy a cambiar el mundo!.- se dijo.

Salió entonces por la puerta con su gran maleta de risas repleta, con la intención de reemplazar el plano cristal por unas cuantas gracietas que hicieran reír al personal.

A Bueno Muy Bueno le costó mucho rato encontrar a alguien calmado a quien una buena risa poder entregar, puesto que en la ciudad todos van con prisas y se esconden en sus vidas, en sus casas y en sus casi siempre equivocadas premisas. En general la gente de la ciudad nada espontaneo deja que les suceda a diario.

Caminó y caminó hasta llegar al mar y allí encontró una chica pensativa de mirada abstraída que parecía con tiempo para empezar con su experimento, a ella le quiso regalar la primera de sus sonrisas. 

Se acercó despacio, hasta notar cómo respiraba y cuando estaba cerquita cerquita se atrevió a ofrecerle esa su primera sonrisita. 

La chica no se asustó al tener a Bueno Muy Bueno casi casi pegadito. Entonces Bueno Muy Bueno le sopló justó ahí, ahí en su delicado cuello.

- Jejejeje gracias caballero! Es usted bueno, muy bueno. - le dijo.- Pero ¿a qué se debe su empeño por hacerme sonreír?.

- Es lo que me hace ahora mismo mas feliz. ¿Cree usted que será Buena muy buena para mi?.

- Veremos...Vamos a caminar un rato juntos y tras eso lo sabremos.

Así fue que empezó el cambio del mundo por Bueno Muy Bueno, quien junto a Buena muy buena caminó por todos los caminos, todas las veredas, todas las carreteras, repartiendo sonrisas sacadas de una gran maleta de risas repleta.



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