26 mar. 2014

El discreto desencanto de la clase media .-


( Mientras quede )

Ayer bajamos a Plaza Cat. en apoyo a lo ocurrido en Madrid este fin de semana pasado. ¿Qué ha ocurrido en Madrid este fin de semana pasado?. Pues un montón de cosas espantosas de las que nos enteramos ayer, tarde y medio mal, pero nos enteramos.

Eso me hace pensar, que aunque mi querida vecina volvió anoche a casa desesperanzada tras la falta de asistencia a la convocatoria y las consignas manidas que ya no resuenan en el corazón. Realmente sí que pasan cosas. Buenas cosas, porque al seguir haciendo ruido, aunque seamos cincuenta, al final sale en la prensa, al final la clase adormecida se entera y yo sigo pensando que un día despertarán. O se cabrearán tanto que la liarán muchísimo de repente. Todos juntos, a una, como en un libro de Saramago, sin saber bien por qué.

También el  "Te quiero" está desvirtuado, pero sigue molando mucho cuando lo escuchamos, aunque ya sabemos de qué va. 

La cosa no va bien, es verdad, no va bien. Hoy he ido a hacerme unos análisis y he descubierto lo terriblemente mal que está la (des)atención primaria. Esto en mi infancia no lo veía. También es cierto que lo veo desde que salí de casa, poco después de caer las dos torres. Momento en el cual yo flipé mucho cuando todo el mundo se preocupaba de lo que no tocaba. Y yo pensando que ya estaba, que hasta aquí el tocamiento de narices sideral. Que petaríamos los bancos, quemaríamos los cocharros y terminaríamos con la comida basura. Pues se ve que no pasó y muchos de los que no hicieron nada entonces, ahora venden cup cakes ( esto es muy grande ) para salir de la crisis en la que les han metido los creadores de las magdalenas con mogollón de cosas con azúcar súper malas.

Una chica se ha desmayado hoy tras la extracción de sangre. Se ha desplomado en la sala de espera. Decía que es que le habían quitado mucha sangre. La enfermera le ha preguntado si tenía ganas de vomitar y ella ha dicho que no vomitaba. Yo he pensado que por su aspecto: 1.- Mentía 2.- Realmente no vomitaba básicamente porque no podía comer. Suerte la mía que tenía un caramelo para darle. Pues mira. Algo bueno he hecho hoy. Ya me puedo dar la palmadita en la espalda. (clap clap).

Cuando me preguntan ¿qué hago en el PMC?. Mi respuesta siempre es la misma: No tengo ni p... idea, pero sé que algo estoy haciendo. Y mucho más cada vez que me topo con la realidad de los otros y veo que están esperando un milagro. Un milagro. Cuando el milagro son ellos.

Mientras yo sigo en mi burbuja burguesa, pero como tenga que ver a papá pasar un sólo día en el pasillo de un Hospital, ahí la voy a liar y mucho. ¿Por qué no la lía ya quien está pasando por esa situación?. ¿Qué puñetas nos ponen en el agua para que sigamos dormidos aceptando todo esto?.

No sé qué estoy haciendo, pero estoy haciendo algo. Algo mas que quejarme y tomar ansiolíticos porque está todo fatal y no sé qué hacer.

Yo no sé qué hacer, pero sé que no me voy a quedar en casa cuando hay que salir a la calle, no puedo, me resulta imposible. Y sé que le daré vueltas al coco, para ver si se me/nos ocurre La Gran Solución. Sé que hay esperanza en reconducir esto.

Eso siempre lo he creído. Aunque nos caigamos mal. Aunque no nos toque todavía lo duro. Hay que hacer piña. Es lo único que todos demandamos. Es lo único que sabemos que queremos todos.

Bueno. Pues venga. Adelante.
No puede ser tan complicado.



 Para mi vecin desencantada. 
Ella que hace que cada día sea un día mejor
y piensa que no hace nada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

clap clap clap
sigue haciendo, para mi tu seguir escribiendo es hacer aun mas... leerte es hacer... activas.. y ya se sabe, accion- reaccion

Luisa Fernandez dijo...

Hum...cham cham...
Escribe, escribe.
Otherwise, you are dead.
>;D