10 ene. 2012

La pepita en gajo ajeno .-



Últimamente me plantean mucho la misma pregunta: ¿ Qué cosas te fastidian más ?

Esto me lleva a una parte de mi cerebro poco explorada que es la del fastidio. Teniendo en cuenta que es un sentimiento muy dañino para cualquier humano intento no pensar mucho en cosas que me fastidian con tal de no recrear esa sensación y así con suerte hacerla desaparecer.

El caso es que hay cosas que me fastidian y me fastidia tener que reconocerme como un humano torpe y simple a quien le fastidian cosas absurdas como que se levante la sábana de los pies o encontrar una pepita en un gajo de mandarina.

Lo de los pies todavía tiene remedio remetiendo a prueba de terremoto la sábana por debajo del colchón, pero el tema de la pepita en el gajo es algo tan inesperado e injusto.

Tomar una mandarina es un momento de placer, una mandarina proporciona un instante perfecto con su leve acidez, su piel suave, su tamaño perfecto como un beso lleno de vitamina C y si en ese instante de éxtasis vitamínico sanote que supone tomar una mandarina, una pepita se interpone traicioneramente entre tu lengua y tu beso C, fastidia, tremendamente, mucho.

Por eso he de confesar que ya miro cada gajo cual friqui sheldoniana orgullosa, para que nada fastidie mi beso C, nunca mas . . . a ser posible.


1 comentario:

janebeta7 dijo...

Una persona que le gustan las sábanas planchadas....