15 mar. 2011

Ahora sí que vomito .-


Supongo que no soy la única que le da vueltas y más vueltas al qué hacer para que este sin sentido en el que vivimos termine y empecemos a tratarnos como seres con conciencia en vez de como animales, pero no hay manera, no se me ocurre nada bueno, y cuando me encuentro con personajes como L.K. pierdo la fe y vuelvo a mi primario instinto de matar.

¿Cómo puede decir alguien que es mejor perder vidas que perder dinero? ¿Hasta qué punto nos hemos deshumanizado con tanta tontería que no nos sorprendemos lo suficiente como para exigir que se le meta en la cárcel o se le impida tener voz pública por decir semejante sandez?

Deberíamos empezar por terminar con los economistas y los financieros que nos han hecho desaparecer detrás de un número. O enviar un mensaje universal para que comprendan que los números son personas.

Un compañero el viernes dijo refiriéndose a lo ocurrido en Japón: “ Al menos sólo han muerto cien personas”.

Bien: primero que hay que ser cretino para creerse que sólo habían sido cien y segundo ¿qué significa sólo cien? Esos cien que ahora son diez mil y seguramente sean más, mejor dicho seguramente seamos más, son personas, con familia, con amig@s, con proyectos y sueños que han terminado ya, los suyos y los de quienes les amaban.

Así que señor Kudlow y me gustaría que Kudlow a partir de hoy signifique necio despreciable, hágase cargo de que todos los desastres que estamos viviendo son culpa suya y de sus números, dedíquese a arreglar con sus muchos millones todo lo que ha destrozado y avergüéncese, avergüéncese mucho de no ser usted el que haya dejado de existir.

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