19 feb. 2016

Entrar mucho .-



¿Sabéis este tipo de personas que entran en una tienda, centro de salud, o cualquier lugar en general, en el que todos esperan su turno y van directos a que les atiendan, como uno de esos cochecitos Hot Wheels?, Zuuum. Ala!! Y ahí le has visto.

Entra, se sienta en la mesa, soplándosela muchísimo, si es que había alguien esperando antes y se pone a pedir lo suyo.

Ese tipo de gente que entra en los sitios y ya directamente se planta frente al mostrador, sin mirar si hay alguien delante o sin preguntar siquiera, porque no le importa más que el mismo y se la sudan los demás y lo que le pase al resto (de restar, sobrar, menospreciar).

Lo que importa es lo que necesita right here right now. Se la sopla si hay más personas esperando. El mundo tiene que ir, al ritmo que marca su, lo que sea que tenga en la caja torácica.

Ya me ha pasado estas últimas semanas, en dos ocasiones:

Una en el médico, sala petadísima de peña y va entra una sujeta (de contenida, rígida) y se planta según entra por la puerta, acristalada, o sea que ves ya desde fuera que está "to petao", pero se la suda molt, porque lo que importa es lo suyo. Se planta en la mesa de recepción, sin mirar al que, con cara de pasmo, se queda parado a treinta centímetros suyos, porque era su turno y te has colado tía. Y ahí lo has visto.

El otro día en el estanco, mi amigo ni se enteró de que se le coló otra sujeta (de apretada que iba, embutida en su ropa de motorista) quien, casco en mano, entró cual Hot Wheels con un único destino: plantar el casco en el diminuto mostrador ( no vaya a ser que alguien se le ponga al lado mientras solicita sus drogas) y conseguir lo suyo. Para que se lo den rápido. Que va una con la moto y fijo que la ha aparcado rollo frente a la puerta del estanco, porque andar es malo, andar es una chungada de la vida, pudiendo ir en moto de puerta a puerta de los sitios, tengas aparcamiento or not.

Pero aquí, todo el mundo es de un amable, que yo creo que ni se lo plantean, eso de que se les han colado. Tienen un saber estar, de un estoicismo, que no les vale la pena decirles nada a este tipo de sujetas (de jeta, cara, morramen que le echan vaya).

Aquí la peña con jetamen se lo monta la mar de bien, porque saben que todos los demás, están muy bien educados.

Y claro, no es que seamos idiotas, es que no nos va la vida en decirles, las cuatro cosas que deberían haber aprendido ya, porque total, van a seguir haciendo lo mismo, en cuanto vuelvan a tener ocasión.

Y yo, solo puedo pensar en poner mi pie estratégicamente en la pista Hot Wheels, en una chinchetita en el asiento, en un chicle accidentalmente depositado en el interior del casco la moto.

Pero no. Va a ser que no. Que me lo paso mejor imaginándolo y ya. 
Dejemos que el daño, lo hagan otros.

¿Pues sabes qué?

No va a pasar. 

Si algo te molesta, ya puedes empezar a mascar chicle. 



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