12 sept. 2006

Museo de la historia


Cuando éramos una república todos cantábamos las mismas canciones, todos defendíamos la misma bandera, todos luchábamos contra el único mismo enemigo, el enemigo de siempre, el que sigue ahí, el que nos sigue separando y amenazando con el miedo al rojo.

Cuando éramos una república quien defendía Madrid defendía Cataluña, leer te hacía libre y el trabajo no era nunca deshonesto.

Cuando éramos una república las mujeres y los hombres caminaban de la mano, se besaban en las calles, vivían las calles.

Deberíamos imitar más a los del imperio e inventarnos el enemigo común para unirnos, lo que pasa es que no se trata de inventarse uno. En este país de países de lo que se trata es que nadie sepa que el verdadero enemigo común somos nosotros mismos.

1 comentario:

janebeta7 dijo...

Tengo que ir a verla, que no se me olvide, aqui en Barcelona te darás cuenta que la república está muy presente, o mejor dicho , te darás cuenta que los fachas no están tan presentes ypor tanto todo lo demás es mas visible. mua