15 abr. 2011

Ralladura de Coco .-



Fue entonces cuando el nuevo Príncipe decidió que todos debían oler a coco ya que era un olor que a él le gustaba por encima de todas las cosas. No creáis que su decisión fue injustificada, simplemente pensó en modo simple: “Si me gusta a mí, le gustará a los demás”…

- Pero Señor no es que no quiera oler a Coco es que soy alérgico, podría morir por esto.

- Tonterías!!.- dijo,- No puede ser que alguien muera por algo que beneficia a tantos.

…Y es ahí donde surgió la revolución. No por protesta, ni por desacato, no por furia, ni por odio sino por supervivencia, que no os engañen.

Si el príncipe hubiera tenido en cuenta a todos los suyos, esto no habría pasado.
...Sólo cuando tu vida está en peligro cuestionas lo que viene dado desde nacimiento.

¿Por qué tiene que decidir el Príncipe lo que yo quiero? ¿Por qué dejar mi vida en manos de quien no me conoce? ¿Por qué asumir unas normas que no considero justas? …

A mí no me gusta la ralladura de coco, no lo soporto y lo he intentado, muchas veces, pero es superior a mí, me supera esa textura y el olor es tan intenso que empalaga, me provoca nauseas, lo he intentado muchas veces, pero algo dentro de mí lo repele. Si pudiera lo tomaría pero no puedo, es algo que no controlo, es irracional y aunque lo intento no consigo aceptarlo, ¿por qué aceptar algo que desde lo más profundo de mí me repele?.

…Las guías están para que las uses si las necesitas, no para imponerte un trazo que no quieres dibujar.

No hay comentarios: