27 ene. 2015

Oberhofer - I Could Go .-

El Pastel .-



DEPARTAMENTO DE RECREACIÓN DE NUEVAS FICCIONES 270115 .- INTERIOR DÍA .- En un Enorme invernadero acristalado, donde no hay plantas, sino un montón de personas hablando y riendo, trabajando entre ellos, a la luz de un espléndido Sol de invierno. Entra un señor mayor entrañable, de pelo canoso y buen porte, que es recibido por un sonriente chaval.

SABIO ENTRAÑABLE

Buenos días.
He venido a por mi trozo de pastel.

CHAVALÍN
(Se acerca a el, tocando su brazo y le dice al oído)

Discúlpeme, pero no le entiendo.

SABIO ENTRAÑABLE
( Mejilla con mejilla, alza un poco la voz e insiste )

Preguntaba 
¿dónde está el pastel aquí?.
Como veo que han montado una fiesta,
 yo querría mi trozo de pastel.

CHAVALÍN
(Se separa un poco y menea la cabeza como confuso. Luego vuelve a acercarse a su interlocutor)

Me va a tener que perdonar, en serio, pero, 
es que no sé de qué pastel me está usted hablando.

SABIO ENTRAÑABLE
(Se pone serio, un poco molesto)

El pastel de la fiesta. 
A ver 
¿No estáis todos aquí preparando una fiesta?

CHAVALÍN
(Le sonríe con dulzura)

Si usted lo quiere llamar así.

SABIO ENTRAÑABLE
(Que sigue mosca)

Por eso yo quiero mi trozo de pastel. 
En toda fiesta hay pastel.

CHAVALÍN

Es que creo que se equivoca usted. 
Yo a todo esto no lo llamaría fiesta y de serlo,
 le aseguro que no hay pastel
 y mucho menos a repartir.

SABIO ENTRAÑABLE

Entonces,
 ¿no tengo trozo de pastel aquí?

CHAVALÍN

A ver, 
aquí va a encontrar usted todo lo que necesite. 
Pero,
 si lo que quiere es divertirse y comer,
 entonces le recomiendo que se monte la fiesta con otras personas
 y se cocinen ustedes uno.

SABIO ENTRAÑABLE
( Se queda parado, perplejo. No puede decir nada. Mira la puerta de salida pero no se mueve.)

CHAVALÍN
( Le toma del hombro y le acompaña hacia ella, mientras caminan despacio)

Venga, le acompaño a la salida, 
creo que por ahí fuera encontrará a los que quieren cocinar 
un pastel para repartir. 
Están en ese edificio cerrado que tiene usted justo enfrente.
Llame, a ver si le dejan entrar.


 (Sonríe amable y le da un abrazo) 

Disfrútelo y tenga usted cuidado de no empacharse.

(Se despide, se gira y caminando mientras baila la cabeza, vuelve a entrar al invernadero)


23 ene. 2015

La Buena Vida - Los Planetas .-

Ciento cuatro .-




Martina Vasco Muñoz nació el 10 de Marzo de 1911 y se ha ido el 23 de Enero de 2015.

Eso son casi ciento cuatro años, con ciento cuatro años sí que te da tiempo a leerlo todo.

Mi abuela leía mucho y hacía los mejores roscos de anís del mundo.

Martina lo ha visto todo, lo ha sentido todo, lo ha vivido todo.

Martina Vasco Muñoz sabe muy bien qué es la vida.

Y nos la ha contado.

Este verano, otra vez me senté a tu lado para poner mi mano sobre la tuya. Cada vez que nos veíamos me cogías las manos y me decías: "Las tenemos iguales". Tu mano sobre la mía, tu mano bajo la mía. Las miraste y nos las recorrimos largo rato, hasta que plas, plas, plas, qué rabia te dio ver que en unas no quedaba ya más que piel y hueso.

"Me quiero ir" - me decías - "Me quiero ir".

No sé cuántos besos te di, pero nunca suficientes, porque no te gustaban los besos. Te hacían sentir frágil y usted fue una mujer muy dura siempre.

Una mujer que enterró a su hija recién nacida, una mujer que enterró a su marido, a su yerno, a su nieto. Una mujer que no pudo enterrar a todos sus hermanos, porque a uno de ellos lo mataron en una colina, porque sí. 

"Me quiero ir" - me decías - "Me quiero ir".

No sé cuántas veces me he despedido de ti. 

Te dejaba saludando en la puerta de la casa cada vez, pensando: Venga ya está, ya me he despedido bien de mi abuela. 

Martina:  

Hoy resulta que no me había despedido de ti, tan bien como me lo había montado en la cabeza.

Para nada.

Creo que no me voy a despedir. 

No me da la gana despedirme de ti.

Porque mis manos son cosa tuya y seguro que mucho de lo que soy también lo es.

Y quiero que me acompañes siempre.

Me reconforta saber que ya has conseguido lo que querías, pero yo me sigo quedando contigo mientras viva.

20 ene. 2015

Devendra Banhart - The Ballad of Keenan Milton .-

Experimenta una osificación a partir de los 40 años .-




Llegados a este punto confieso:

Que es aquí

es justo aquí dentro

donde tengo el amor guardado

para cuando llegues.

Y además informo:

Te abrazaré mucho

delicadamente fuerte

te llevaré a mi pecho

para que nos unamos

y sientas

por dónde brota

todo lo que me haces sentir.

13 ene. 2015

The Shins - New Slang .-

La Luz .-



El otro día ocurrió un hecho revelador, estaba yo en mi llamada terapéutica de los lunes, el arroz en el fuego, la lavadora puesta, ocho y media de la noche (es que aquí es de noche ya ) y de repente plas, se va la luz, la conversación se para, espérate que igual ha sido aquí, mierda no, es general.

Cuando hay un apagón general, te invade una sensación de desazón e incertidumbre difícil de manejar, pero como no hay manera de controlar la situación, lo suyo es tomar aire y...buscar una linterna.

El arroz por suerte estaba a punto para retirarlo, la conversación se pudo retomar un ratito más, iluminada con luz de neón, lo no muy divertido era que la lavadora estaba a medias, y digo yo, que me podría acostar pero con la lavadora a medias...Yo es que no duermo bien con la sensación de que tengo algo a medias, así que gracias a que tiempo atrás tuvieron a bien regalarme la Kindle con lucecita, pude pasar una relativamente corta espera hasta que volvió la luz y terminó la lavadora.

Cómo le puede dar por pensar a uno de verdad cuando pasa algo inesperado, increíble.

Ahora sí que me he dado cuenta de que a mí lo que me gusta es tener luz en casa, es una de mis máximas prioridades, tener luz y que termine la lavadora cuando tenía previsto y acostarme pronto.

Porque me gusta acostarme pronto y dormir mucho y soñar, así puedo rememorar feliz los días en los que compartía la colada.

Qué buenos esos días.

9 ene. 2015

The Boo Radleys - Wake up Boo! .-

Fugarse .-



DEPARTAMENTO DE REVISIONES EMOCIONALES 090115 .- Interior .- En una sala de paredes metálicas poco iluminada, entra despistado un pequeño y delicado señor, de enormes ojos inquietos, que busca a alguien al final de la sala. Se acerca con paso tímido y se sienta frente a su interlocutor, quien le espera tras una enorme mesa metálica codos en mesa y pecho inclinado, es un tipo duro, que le escucha con calma:

SEÑOR DESPISTADO

Se me ha escapado un beso

TIPO DURO

Y ¿qué quiere que le haga?

SEÑOR DESPISTADO

Ya entiendo, pero, este era un beso importante

TIPO DURO

Y ¿lo ha dejado usted por ahí, así sin más?

DESPISTADO
(Resopla y mira hacia arriba con sus enormes ojos brillantes)

No sé, se me escapó
(Baja sus enormes ojos hacia el tipo duro)

TIPO DURO
(Le mira fijamente y en su duro rostro imprime algo parecido a una sonrisa irónica)

Tendría ganas de salir.

DESPISTADO
(Sonríe)

Sí muchas, muchísimas ganas.

(con la palma de las manos empieza a darse golpecitos sobre las piernas inquietas)

Pero es que se ha ido con quien no tocaba.

TIPO DURO

¿Seguro?
Los besos saben muy bien dónde ir.
No los subestime usted.
No son sólo suyos.

DESPISTADO

Pero es que se ha ido

TIPO DURO

Ah amigo!
 Los besos es lo que tienen.
Son caprichosos.
Y a veces, se nos escapan sin nuestro permiso.

(Vuelve a construir esa especie de sonrisa)

Tenga en cuenta que no son sólo nuestros.
 ¿Entiende?

DESPISTADO
(Deja de golpearse las rodillas y se queda parado)

No muy bien.

TIPO DURO

Que tenga usted un beso no significa que le pertenezca.
Igual lo guardaba para alguien que lo necesitaba.
Y el darlo no implica que venga de vuelta.
¿Lo comprende ahora?

DESPISTADO

Ah, ya veo.

TIPO DURO

Brotan sin más
¿ no me irá a decir ahora
 que no ha tenido más besos como ese
 que dice que se le ha escapado?

DESPISTADO
(Al fin recuerda y se calma)

Pues ahora que lo dice sí,
una vez
hace tiempo
se me escapó otro.

TIPO DURO

Lo ve.
Entonces no se preocupe usted.
Volverá a nacer en usted otro beso.
Eso sí.
Le aconsejo que cuando lo tenga
 esta vez vaya con más cuidado
a ver a quién se lo da
si es que quiere otro de vuelva.



4 ene. 2015

Youn Sun Nah - My Favorite Things .-

Lo Eterno .-



Tenía unas cejas finísimas, casi inexistentes...
Lo inundaban todo....
Perfilaban todo su rostro
y era Bellísimo.

(-Ah, pensaba que ibas a hablar de Ella. -Shhhh eso hago).

Tenía unos ojos diminutos, pequeños, oscuros, intensos, casi imperceptibles....
Lo inundaban todo...
Daban luz a todo su rostro
y era Bellísimo.

( -Entonces es Ella. -Es, es ella, escucha).

Tenía unas orejas pequeñItas, perfectamente armonizadas con su rostro,
que lo inundaba todo
y era Bellísimo.

(-Sí, no me había fijado. Entonces ¿es Ella?.- Shhhhh escucha).

Tenía unos labios delgadísimos, finos, dulces, casi imperceptibles, apenas dos líneas en su rostro...
Que lo inundaba todo
y era Bellísimo.

(-¿Ella?. -Siempre es ella).

Tenía una sonrisa muy pequeña y muy, muy tímida, que le daba una dulzura conmovedora a su rostro,
que era Bellísimo
y lo inundaba todo.

(-Ella claro Ella. - Siempre es Ella).

Tenía una nariz imperceptible, apenas resaltaba en su rostro,
que era Bellísimo
y lo inundaba todo.
TODO.

(-Pero Ella?. - No estás atendiendo. Escucha).

Tenía la más Bella de las expresiones, esos rasgos que hablan de la vida estaban reflejados en su rostro,
y era Bellísimo
y lo inundaba todo.

Porque lo contenía TODO.


(-Ella claro. -Ella siempre.)

(-Ahora sí lo he entendido.)

1 ene. 2015

The Radio Dept.- Strange Things Will Happen .-

El Nudo Catacroker .-



El nudo catacroker que se me queda cada vez que vuelvo de casa.

Empieza en la garganta, y cuando me siento en el tren, se sube a los ojos, pero no sale, porque no me da la gana llorar por haber sido tan feliz, entonces se calma y baja al pecho y allí se queda...a veces dura unos días, otras veces más.

No soy una persona de mundo, soy un ser de mundos, los de mi gente, a los que adoro, a los que amo con devoción, será tal vez, porque no creo en dioses, ni sistemas estelares cabalísticos cósmicos, que la fé me viene de lo orgánico y de vosotros, que hacéis cosas increíbles.

Como vivir, por ejemplo, eso que tan difícil me resulta, siempre.

Me decía mi dude estas Navidades, que si me creía que a ella le resultaba cómodo el papel que le impusieron tiempo atrás, que a todos nos cuesta un mundo levantarnos por la mañana, que no soy yo especialmente torpe a la hora de moverme por la vida, que nos cuesta a todos.

Aún así, sigo pensando que tenéis una elegancia y un savoir-faire del que aprender cada día, no me sentiría capaz de hacer esto de vivir, de no ser con vosotras, vosotros, todos.

Una naturalidad y una falta de ego que admiro, no puedo más que conmoverme al veros tan puramente humanos nobles, en un mundo en el que el selfismo se lo está comiendo todo.

He perdido a más de una y más de dos porque su ego las ha envuelto tanto, que ya no las veo. Cómo duele eso. Cómo duele ver a quien quieres encerradito en su infligida autocomplacencia.

Cómo duelen las cosas que no gustan queridos míos, inmensamente. Y ya sabéis que mi tolerancia al dolor es escasa o nula. Así que no me queda otra que coger la bici y bajar para encontrar el Mar y recordar la poquita cosa que somos.

Por eso me quedo por aquí.

Porque no veo otra manera de enfocarme, de ser quien quiero, si no es junto al Mar.

Eso que quedaba siempre tan lejos, el Mar, ese anhelo infantil, ahora tan cotidiano. Esa amplitud tan necesaria para no terminar encerrada en un ego tontolaba, caprichoso y servil a valores idiotas.

Suerte la mía, mucha, siempre, de teneros tan cerca, tan dentro, tan en mí, como para no olvidarlo.

Ahora voy a hacer uno de esos nudos que no aprietan, que no atan, que son tan sólo cuerdas que dibujan formas preciosas. Esos son los nudos que me conmueven y me hacen ser cada día un poquito más yo.

Sois mi mejor regalo de Reyes, mi tesoro y mi vida.

Os quiero muchísimo. Terriblemente moñas me volvéis y eso me hace inmensamente afortunada cada puñetero, duro, difícil, absurdo día.

Feliz año, feliz vida, feliz con vosotros/tras/tres siempre.